Los cupidos alados y el día de San Valentín

Escrito por Ruth Axelrod


El segundo mes del año nos invita a festejar esto del día del amor y la amistad, que aunque no es una costumbre mexicana ha sido incluida en los festejos casi nacionales donde los comercios hacen buen uso de las sensibilidades afectivas humanas.

¿Por qué juntar a la amistad con el amor? ¿No será mejor hablar de uno y de otro por separado? ¿Existirán uno sin el otro?

La definición del amor es basta y compleja, ¿hablamos de un solo tipo de amor o de la experiencia amorosa? o ¿de muchos amores? ¿De qué amor estamos hablando? Filial, platónico, romántico, maternal, paternal, erótico, conyugal, material… En todos ellos se encuentra comprometida la persona con ella misma y con otra que parece tener eso que se desea para uno, eso que hace pensar en la completud del ser que es encontrar la otra media naranja. El amor inunda todas las facetas del imaginario social donde parece encontrarse cierto grado de felicidad.

Por cierto que enamoramiento no es lo mismo que amor, el primero es un sentimiento oceánico que invita a la búsqueda de lo ideal y que por lo mismo resulta imposible, un poquito de realismo haría bien para pasar a una relación amorosa donde impere más lo que hay que lo que ya no hay. Entonces amor no es sinónimo de completud, sino que puede estar matizado de angustia en la zona de encuentros y desencuentros diarios, donde los amantes, novios, esposos, etc. se relacionan con ternura y lealtad.

Tengo una definición muy especial para amor… dime qué opinas… proteger al amado de la propia agresión… ¿Qué te parece?

Así también, incluir a la amistad en el encuentro amoroso resultaría muy valioso ya que ser amigo de alguien requiere de muchos talentos puestos en escena. ¿Qué es un amigo? ¿Existen o se van con el tiempo? ¿Con las dificultades, con los chismes? ¿Con las envidias mal manejadas, con las competencias imposibles de manejar? ¿Aparecen en las diferentes circunstancias? ¿Son personas que nos acompañan y se dejan acompañar por nosotros? Puede resultar más estable con ciclos distintos al afecto erótico, sin embargo es importante que ambas partes hayan organizado acciones voluntarias y conscientes para generar y cuidar los intereses, deseos y valores que surjan de esa relación amistosa que tendrá su contexto y sus límites para que pueda sobrevivir al tiempo y a los cambios naturales de cualquier persona en su desarrollo normal por el ciclo de la vida.

Además la amistad podría ser el mejor antídoto para el desamor, ya sea del mismo amor que se desvanece o de aquellos que te acompañen en la vida para tolerar el cambio del amor al desamor, sin importar las causas. Me parece que la vida es toda una experiencia, difícil en su trazo emocional y que las buenas amistades la embelecen y los buenos amores la dulcifican, por tanto los invito en este mes y en todos los demás a cuidar a esas personas que nos acompañan por la vida con su amor y amistad y que están en el gusto de aceptarnos ofreciéndoles los nuestros.

Difícilmente alguien podría con desinterés hacerlo siempre, el beneficio de la amistad verdadera es muy grande para ambas partes y es mas certera que la relación amorosa porque tolera muchas más vicisitudes, en tanto sea una relación honesta para intentar hacerla perdurable.

*Las opiniones contenidas en este artículo son responsabilidad del autor.



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